Presente y futuro de la digitalización en el sector de la restauración. Entrevista a Julián Fajardo, Director Comercial de Cuiner

La restauración ha sido uno de los sectores protagonistas de la crisis económica derivada de la pandemia. En la plataforma mallorquina Cuiner, dedicada a dar servicios de digitalización a restaurantes, lo han experimentado de primera mano. Uno de sus fundadores y director comercial, Julián Fajardo, analiza el momento actual del sector desde su óptica empresarial.

¿Cuándo empezáis la aventura de Cuiner?

Iniciamos nuestro proyecto en el 98 con la marca Cuiner. En un momento en que el sector estaba acostumbrado a recibir empresas que ofrecían máquinas registradoras, básculas y equipamiento propietario, cerrado y poco flexible. Nosotros apostamos por la informática y el software estándar como herramientas necesarias para el control de los negocios. Es nuestra gran diferencia. Fuimos impulsores y referentes por nuestra capacidad de innovación y eso nos llevó a tener una gran demanda en la península, en zonas como Madrid, Cataluña, Valencia o País Vasco, donde teníamos mayor aceptación de nuestras soluciones.

¿A cuántos clientes ofrecéis vuestros servicios actualmente?

Actualmente tenemos más de 4.000 locales mecanizados con nuestras soluciones en todo el Estado. Entre ellos, hay muchos grupos y franquicias, qué junto a muchos restaurantes de cierto volumen y exigencia, encaja muy bien nuestro producto por su diseño y concepción. Permitimos un nivel de adaptación que, a día de hoy, siguen sin tener ninguno de nuestros competidores y no lo digo yo, pero si preguntas, no tardarás en encontrar una opinión generalizada de Cuiner como un producto muy recomendado.

¿Cuál ha sido la clave para seguir creciendo en todos estos años?

Innovación constante. Esa siempre ha sido la apuesta. Somos disruptores, atrevidos y somos un referente para nuestros competidores. Hemos invertimos mucho en formar buenos equipos de consultoría, técnicos con conocimiento y que dominan las necesidades del sector, que escuchan a nuestros clientes y colaboradores, y que nos ayudan a realizar una mejora y evolución constante de nuestro software.

La clave también viene de la mano de la transformación de cualquier necesidad en una solución utilizando tecnología útil, fiable y sencilla, que, junto a un espléndido servicio de atención, nos garantiza fidelizar a nuestros clientes y seguir creciendo.

¿En qué os diferenciáis de vuestra competencia?

Si hay que resaltar aspectos diferenciadores, resumiría o destacaría: innovación constante y especialización. Somos especialistas, nos dedicamos solo a este sector de la restauración y eso es una gran ventaja, hablamos y respiramos el idioma de nuestro cliente. Aportamos seguridad y garantía de funcionamiento de nuestras instalaciones en un entorno muy exigente, ayudamos al empresario a controlar el negocio más allá de una simple Z o un arqueo, y sobre todo, destacamos en nuestro servicio de atención de resolución de dudas, de asistencia, de consultoría para implementar mejoras constantes, etc.

Por increíble que parezca, aún hay muchos de nuestros competidores que no ofrecen un mantenimiento. Siguen basando sus propuestas en la venta de producto, y si el cliente necesita algo, ya avisará y se le factura la intervención… eso es filosofía de SAT “servicio técnico” de maquinaria, no es el modelo de servicio que ofrecemos las empresas de software.

Nosotros no concebimos tener un cliente sin mantenimiento o sin un contrato que nos mantenga relacionados año tras año.

¿Cómo ves el presente y el futuro del sector de la restauración a corto plazo?

Aún hay mucho por hacer, pero no preveo grandes cambios en la forma de gestionar los negocios con respecto al uso de tecnología para la toma de decisiones, es decir, análisis y seguimiento del dato. Sí es verdad que hay mucho interés e intento de incorporar nuevos modelos de venta, como son el TakeAway, Delivery, Pagos on-line, que tradicionalmente han estado en manos de franquicias y que jamás se lo hubiesen planteado si no fuese por la situación que vivimos provocada por la pandemia.

La restauración se está agrupando. Al que le va bien, acaba expandiéndose, y es la forma en que se puede dejar de ser una micro-pyme sin tiempo ni recursos para gestionar. De la mano de estos grupos, viene el interés por un mayor control del efectivo y de los pagos. Se incorporan cajones de cobro inteligentes y terminales financieros integrados con el software y con los bancos. Se cierra el circuito para garantizar, junto a los comanderos, que se cobra todo y un control de las cajas sin posibilidad de descuadres. Estos sistemas se amortizan rápidamente.

Resumiendo, los grupos, franquicias y restaurantes de mucho volumen, disponen de medios administrativos, por lo que seguirán liderando la informatización útil, empresarialmente hablando, el control del dato. Los pequeños negocios de restauración, que aún no valoran invertir en un buen servicio informático y un mantenimiento post-venta, seguirán comprando “la caja registradora táctil”.

Published On: 30 de junio de 2021Categories: Carta Digital, Connect, CRM, Integraciones, Reservas, Todos